Jugarretas de las distorsiones cognitivas en el manejo de la diabetes: Todo o nada.

Photo by cottonbro on Pexels.com

Todxs tenemos una manera particular de ser-estar en el mundo que nos permite enmarcar y afrontar de determinada manera las situaciones que la vida nos va arrojando en el camino. Esto se ha ido conformando desde nuestra infancia y sigue moldeándose a lo largo de la vida gracias a la influencia de personas, relaciones, contextos y experiencias con las que convivimos.

Las distorsiones cognitivas son patrones de pensamiento incorrectos o distorsionados que todos tenemos en mayor o menor grado y que, muchas veces, sin darnos cuenta, nos limitan o nos atrapan en círculos viciosos de pensamiento-emoción-acción, donde no somos capaces de ver y afrontar las cosas desde otro lugar. Nos restan objetividad, flexibilidad, autoeficacia y creatividad.

Estas distorsiones cognitivas pueden estar presentes en varias áreas de nuestra vida. Hablando en específico del manejo de la diabetes, estas pueden ser un componente que añade malestar adicional en las diferentes situaciones que afrontamos.

I. Todo o nada

Pensar, sentir y actuar bajo «todo o nada» nos reduce a una de dos posibilidades: rotundo éxito o rotundo fracaso. Pensar desde este lugar acarrea muchísima tensión mental y emocional, así como rigidez, preocupación y culpa. Debido a que establecemos expectativas de perfección absoluta, algo que no existe, siempre estaremos en deuda sintiendo que somos un fracaso.

ÁREATODO O NADAZONA REALISTA/MATIZADA
Niveles de glucosa,
Tiempo en rango (TIR),
A1c…
Etiquetas como:
-Buen o mal nivel de glucosa, A1c, TIR.

-Buen o mal control.

Frases como:
«Nunca puedo lograr buenos niveles de glucosa. No importa lo que me esfuerce, no es suficiente».

«Nunca voy a lograr controlar mi diabetes. Todo lo que hago está mal. Soy un fracaso».

«Mis niveles de glucosa siempre están mal, fuera control.»
La vida y las situaciones siempre tienen matices, como si viéramos una paleta de colores, donde no todo es blanco o negro. Lo mismo aplica en nuestros niveles. En ocasiones estarán elevados y, en otras, dentro de rango. Ello es natural por todas las cuestiones que influyen en la variación glucémica: carbohidratos, grasas, proteínas ingeridas, si hicimos pre-bolus o no, hormonas, emociones, nivel de hidratación, clima, etc. Entonces, esperar niveles de glucosa perfectos en todo momento es poco realista y por tanto, no vale la pena ser demasiado duros con nosotrxs mismos.

La realidad es que siempre hacemos lo mejor que podemos para que nuestros niveles de glucosa se acerquen a nuestros rango objetivo, ¿o no?












Alimentación
Etiquetas como:
-Permitido o prohibido.

-Sí puedo o no puedo.

-Sano o chatarra.

-Fácil o imposible.

Frases como:
«No puedo comer eso porque es malo/prohibido».

«Mejor no lo como porque para mí es muy complicado el conteo de carbohidratos y después mis niveles van a estar todos mal».

«Comí algo que no debía y me siento culpable porque está mal».
Es verdad que hay alimentos que aportan una mayor cantidad de nutrientes y que pueden ser más amigables con nuestros niveles de glucosa, pero también hay otros alimentos que, aunque tienen una calidad nutritiva menor o no nos apoyan en el manejo de nuestros niveles de glucosa, aportan cierta alegría y disfrute cuando los comemos.

Si la mayor parte del tiempo mantenemos una alimentación equilibrada que sea acorde a nuestras necesidades y preferencias, podemos planear ciertos gustos sin sentir que estamos echando por la borda el cuidado de nuestra diabetes.

Este tipo de distorsión cognitiva, también puede suceder con el seguimiento de nuestro plan alimentación y de actividad física, en donde el todo o nada puede verse cuando nos restringirnos demasiado nuestra variedad de alimentos y que, por si por alguna razón nos salimos de la zona que previamente habíamos estrictamente delimitado, la culpa y la ansiedad se hacen presentes.

Restringirnos a un cuadro muy pequeño de alimentos y rutinas puede crearnos mucho conflicto con la variedad y dinamismo del mundo real. La vida con diabetes se trata también de ir elaborando, probando y puliendo soluciones informadas y creativas para poder sostenernos en los diferentes escenarios de la vida.
Diversos
escenarios

Etiquetas como:
-Imposible
-Inimaginable
-Inconciliable

Frases como:
«No puedo porque no se ajusta a mis horarios y a lo que debo de comer».

«No voy porque todo se me sale de control».

«Siempre tengo que estar yo con mi hijx porque nadie sabe qué hacer»




















Vivir con diabetes ciertamente implica seguir horarios para aplicar insulina, revisar niveles de glucosa, comer, hacer ejercicio y dormir, pero ello no implica dejar de vivir, experimentar y disfrutar la vida.

Si nos casamos con el extremo en el que el manejo de la diabetes no es compatible con el dinamismo de la vida, la escuela, el trabajo, las celebraciones, las festividades, los viajes, es decir, todo aquello que sale de nuestra rutina nos generará mucho conflicto, ansiedad y malos ratos.

¡La realidad es que podemos hacer de todo! Eso sí, implica que deberemos planear, preparar, prever y anticipar para mantener un equilibrio entre disfrutar, explorar, salir de la rutina y cuidar de nuestra diabetes.

Y aun y cuando tomemos todas nuestras precauciones, las cosas y nuestros niveles de glucosa pueden desenvolverse de otra manera. Y esta bien! Si en lugar de sentir que hemos fallado, adoptamos una perspectiva de aprendizaje, entonces, sí que vamos a aprender y crecer mucho!

Todxs necesitamos equivocarnos y nadie esta exento a ello. Y es gracias a nuestras equivocaciones que logramos expandirnos y trascender.

Si eres mamá/papá páncreas, lo mejor que puedes hacer es dejar que tu hijx viva las experiencias acordes a su etapa de desarrollo y no privarlx por sentir que solo tú eres la/el responsable de cargar con todo el cuidado de la diabetes. La educación, planeación y trabajo en equipo con la familia son necesarios para que todos puedan aprender a manejar la diabetes e ir dando cierta independencia a tu hijx con diabetes.
Evaluación de
sí mismx, de la diabetes y de otros
Etiquetas como:
-Rarx o diferente

-Incapaz

-Enfermx

-Pobrecitx

-Incomprenidx

Frases como:
«Yo no puedo».

«Mi diabetes es muy complicada».

«Tener diabetes es lo más terrible que me ha sucedido».

«No creo ser capaz».

«Mi diabetes no me deja…».

«Nadie me comprende, mejor no digo nada».








Es normal que existan días o momentos en donde tengamos torbellinos emocionales dentro de nosotros porque simplemente no ha sido un buen día para el manejo de nuestra diabetes.

A pesar de que sabemos de la importancia de los números, estos no deben de ser el único referente o estándar para evaluarnos. Basarnos sólo en los números es una trampa porque nos coloca una presión inmensa a lograr lo imposible: niveles de glucosa perfectos en todo momento.

Es comprensible que a veces nos sintamos agobiadxs o cansadxs por todos los malabares que la diabetes nos obliga a hacer sin descanso.
A veces, simplemente, no queremos saber nada. ¿Y sabes qué? No estás solx. A todxs nos pasa y es válido tener un tiempo y espacio para sentir y conectar con todo esto, retomar fuerzas y continuar.

La diabetes no es buena ni mala, no es lo mejor ni lo peor. Es una condición con la que hay que convivir todo el tiempo. A veces tenemos momentos donde fluimos y otros donde no tanto, pero así funciona y sólo queda seguir haciendo lo que nos corresponde hacer, lo mejot posible.

Y no tenemos porqué sentirnos solxs, ya que podemos obtener orientación por parte de nuestro equipo de salud, al igual que apoyo de familiares, amigos y otras personas con diabetes.

Nuestras relaciones nos sostienen y contienen en tiempos difíciles; nos hacen sentir vivos y conectados; nos ayudan a encontrar nuevas perspectivas y rescatar nuestras fortalezas.


Esta semana te invito a que te tomes un momento para evaluar cómo esta distorsión cognitiva de «todo o nada» se ve manifiesta en ti y las diferentes áreas de tu vida. Éstos fueron algunos ejemplos y este tipo de distorsión no sólo aplica en relación a la diabetes. Durante este ejercicio, sin juzgarte o recriminarte, toma nota de las emociones, pensamientos y conductas que experimentas cuando enfrentas y evalúas desde el «todo o nada».

Una vez que identifiques los extremos, trata de pensar en los matices o el punto medio de las situaciones/personas/procesos… y observa si cambia tu manera de sentir, pensar y si te ayuda a encontrar otra manera de ver y actuar distintas.