Jugarretas de las distorsiones cognitivas en el manejo de la diabetes: Declaraciones «debería».

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Las distorsiones cognitivas son patrones de pensamiento incorrectos o distorsionados que todas las personas tenemos en mayor o menor grado.

En gran medida influyen nuestras respuestas a nivel mental, emocional y conductual para afrontar las circunstancias que se nos presentan.

En publicaciones anteriores, hemos hablado acerca de «Todo o nada«, «Sobregeneralización«, «Restar lo positivo» y Filtración negativa«, «Catastrofización» y «Razonamiento emocional«.

Las declaraciones de «debería» nos posicionan en un lugar donde nos sentimos enjuiciados y que si no cumplimos con aquello que «deberíamos», sentimos culpa, ansiedad, vergüenza o frustración.

Estas declaraciones de «debería» pueden venir de los demás hacia nosotros; de nosotros hacia nosotros mismos cuando internalizamos lo que vemos, aprendemos o escuchamos en nuestro entorno; o de nosotros hacia los demás. Son problemáticas, ya que creamos expectativas muy específicas que nos restringen a considerar que sólo hay una sola manera «correcta» de ser/pensar/actual frente a la vida.

ÁREADECLARACIONES
DE «DEBERÍA»
ZONA REALISTA/
MATIZADA
Niveles de glucosa,
Tiempo en rango (TIR),
A1c…
Frases como:
-Debería siempre
estar dentro de rango.
-Debería siempre
tener niveles «buenos».
-Casi todo el
tiempo «debería»
tener una
tendencia plana.
-Debería tener una A1c
siempre menor a 6%.
-No debería tener
hipo o hiperglucemias.













-Tanto personas con y sin diabetes, experimentamos fluctuaciones en los niveles de glucosa, ya sea por lo que comemos, por hormonas, por situaciones estresantes o que nos despiertan emociones fuertes, infecciones o enfermedades, etc. Así que no podemos exigirle a nuestro cuerpo que siempre «debe» mantener una tendencia plana.

-El automonitoreo es una de las herramientas más poderosas en el manejo de la diabetes, gracias a la información y retroalimentación que nos da acerca de nuestras elecciones y acciones. Obsesionarnos con que todo el tiempo «deberíamos» obtener resultados dentro de rango o «buenos» es tanto abrumador como irreal.

-Establecer objetivos de control junto con nuestro equipo de salud es esencial, pero ello no se traduce en que todo el tiempo «deberíamos» estar al 100% alcanzándolos, ya que ello implica estar bajo mucha tensión y vivir de una manera sumamente mecánica, rígida o restrictiva. Una postura más realista es hacer lo mejor para estar dentro de nuestros niveles objetivo y no sentir que hemos fallado si en ocasiones esto no es así.
AlimentaciónFrases como:
-No «deberías» comer eso!
-Estos alimentos »debo» eliminarlos.
-No «debo» comer_____
-Solo «debo» comer____





















-La alimentación nos acompaña desde que nacemos y es una parte esencial de todos los seres humanos. Es a través de la comida que obtenemos los nutrientes que necesitamos para desarrollarnos; la manera en que recibimos o damos amor; la manera en que celebramos o nos conectamos con otrxs; la manera en que una cultura se expresa y es conocida; la manera en que algunos recuerdos nos acompañan, los sabores y recetas de nuestros ancestros…

-Privarnos o restringirnos bajo reglas estrictas que marcan de manera tajante lo que «deberíamos y no comer» puede ser contraproducente en varias formas. Por un lado, nos hace sentir excluidos y por otro, ansiar aquello que «no deberíamos comer», corriendo el riesgo de que caigamos en excesos, ya sea restringiéndonos aun más o comiendo en desmedida.

-La clave siempre es la variedad, flexibilidad y moderación. Un nutricionista especializadx en diabetes es uno de los primeros pasos para aprender sobre cómo podemos lograr un balance entre nutrición, cuidado de la diabetes y disfrutar de todo tipo de comida.
Diversos
escenarios
Frases como:
-No debes de hacer ejercicio.
-No deberías hacer ese tipo de actividades.
-No deberías correr tanto.
-Debes evitar tentaciones.










-Estoy casi 100% segura de que en algún momento alguien (con buena intención), nos ha dicho que «deberíamos» o no hacer ‘x’ o ‘y’ cosa.

-Este tipo de situaciones nos pueden hacer sentir de diferentes maneras: indignadxs, insegurxs, señaladxs, enojadxs o tristes.

-Aquello que «debemos» o «no debemos» hacer tiene que venir desde la evaluación que hacemos de nuestra situación particular y de la mano con los conocimientos que tenemos en el manejo de nuestra diabetes y las recomendaciones de nuestro equipo de salud. Somos nosotrxs lxs que vamos a decidir si algo debe o no hacerse y bajo qué términos para el beneficio de nuestra diabetes.
Evaluación de
sí mismx, de

la diabetes
y de otros
Frases como:
-Debo ser siempre fuerte.
-Todxs deberían
comprenderme.
-Debo lograr lo mismo que otrxs.
-Debería tener el mismo control que el/ella tiene de su diabetes.




























-Todxs tenemos días o momentos en nuestro caminar en la diabetes en los que cometemos errores, lo cual se presta mucho para recriminarnos con los «deberíamos», pero ello no nos ayuda a aprender y crecer. Lo mejor es preguntarnos qué podríamos hacer diferente la siguiente vez con base a lo que este error nos enseñó.

-Existen otros momentos en los que nos sentimos desomtivadxs o consadxs. Vivimos con una condición demandante y es normal que en algún momento nos quebremos para dar un respiro, retomar fuerzas y seguir adelante.

-Nuestra diabetes y la manera en la que convivimos con ella es sumamente personal y, por tanto, diferente a la manera otras personas con diabetes lo hacen. Compararnos no nos beneficia en nada, sólo nos hace sentir miserables y que no hacemos ni somos lo suficiente. Nos distrae de lo verdaderamente importante: nosotrxs mismxs, nuestras oportunidades, habilidades, capacidades y aptitudes. Recuerda de que la diabetes se va a ver diferente en cada persona, que no existe un estándar, así que lo importante es que te enfoques en tu diabetes y trabajes en función de ella.

-No todxs nos van a comprender ni acertar en cómo mejor apoyarnos. Queda en nuestras manos decir aquello que nos ayuda y lo que no. Distanciarnos o ser muy exigentes con los demás nos priva del apoyo y acompañamiento que podemos obtener de nuestras relaciones.

Las declaraciones de «debería» imponen estándares o exigencias que en muchas ocasiones son poco realistas. De igual manera, este tipo de distorsión cognitiva nos encierra en estar rumiando situaciones pasadas que ya no podemos cambiar, pensando una y otra vez en lo que deberíamos o no haber hecho. Lo mejor es evaluar nuestros desaciertos y pensar en lo que podríamos hacer diferente la siguiente ocasión.

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